jueves, 27 de marzo de 2008

Estado de "Shock"

Comentaba John Tones en su columna mensual de Xtreme que si hay una secuela de Portal "las probabilidades de estropear una obra maestra con la hipertrofia habitual en estos casos son habituales", y razones tiene para decirlo. No he tenido el gusto de jugar a Portal -The Orange box es una de las cuentas pendientes que tengo- pero desde que Take-Two anunció una secuela de Bioshock prevista para finales de 2009 mi cabreo ha ido in crescendo a medida que se han conocido nuevos detalles sobre la nueva criatura.

Los rumores más cosechados apuntan a una precuela que, viendo el final del primer título, sería lo más coherente dentro de lo mundano, porque despejaría algunas dudas (necesarias!) sobre lo acontecido en Rapture antes de nuestra llegada. Pero ni con esas. Bioshock es un juego único, una suerte de genialidades compuestas de Art decó y de splicers de cerámica ensangrentada en un mundo retro sumido en las profundidades de una absoluta utopía. El juego de Take-Two es, por así decirlo, una obra de culto dentro de un festival de secuelas , de mediocridades y de nombres propios alentados por el hype más corrosivo. Ser el GOTY cuando te las tienes que ver con el Master Chief, un Mario galáctico y un Assassin catapultado más por la imagen de Jade Raymond que por su verdadera calidad no es fácil. Tampoco es difícil suponer que Bioshock hubiera sido un fracaso sonado en ventas si, por ejemplo, su plataforma de lanzamiento hubiera sido Wii en lugar de la blanca de Microsoft.

Pues bien, ahora debo decir que si la idea de una secuela me producía unas arcadas descomunales, la última noticia con relación al juego me ha quitado el "Bio" para dejarme sólo en "Shock". Desde Vandal aseguran que Strauss Zelnick, máximo dirigente de Take-Two, ha comentado que Bioshock, esa bestia parda salida de las profundidades que tanto adoramos por estos lares, es un firme candidato a convertirse en juego masivo online. Se imaginan a un nido de trols, de estos que tanto abundan por el live, correteando por las bellas estancias de Rapture? desde luego que si un día hubo una guerra que acabó con la utopía de Andrew Ryan no sería nada comparada con esta posguerra de matones forjados a base de plásmidos de mierda que se avecina. Una triste noticia que, de confirmarse, estaríamos delante de un nuevo "cómo cargarse un juegazo en dos días".

3 comentarios:

Alvy Singer dijo...

Aunque me queda mucho para llegar al final, BioShock sufre la maldición del medio, de un medio que nació para ser mejorado y continuado. Una esencia misma de la que él se declara imperturbable rebelde.

Alvy Singer dijo...

Y voy a decirlo más claro: si se hacen secuelas de BioShock el juego será una medianía.

Ryu_gon dijo...

Sí, y no sólo la nueva entrega, sino que el mismo Bioshock original quedará empañado y entrará en la rueda de la mediocridad. Que todavía es peor.