jueves, 8 de mayo de 2008

Simple falta de ideas?

Parecía que los titulazos que están copando esta generación, léase Bioshock, Gears of War, Portal o No more heores (por citar algunos) serían suficientes para saciar el famélico poder de la nostalgia, pero al final resultará que no. Los iconos noventeros vuelven a estar de moda, de ahí que se estén gestando proyectos tan amedrentantes como Golden Axe: Beast Rider, Alone in the Dark (sí, otra vez), Bionic Commando o Alien Crush para las consolas de moda. Sin obviar el siempre bien hallado rincón arcade emplazado en los stores de cada una de las plataformas, que entre otras cosas nos va a brindar dentro de poco el tan comentado Super Street Fighter II Turbo HD Remix, un innecesario, a la par que rudo, lavado de cara de los sprites ya conocidos por todos. Si me apuran, también diría que Street Fighter IV, esa promesa compuesta de un cell shading pictórico, está levantando tanta expectación por el hecho de recuperar a los personajes más emblemáticos de Street Fighter II y dotarlos de un marco digno de los tiempos que corren, manteniendo, eso sí, las premisas que le han hecho tan grande.


Todos somos partícipes de esta corriente de nostalgia traicionera (que también se proyecta en el cine de una forma nociva-Indiana Jones IV, Los Pájaros, Muñeco Diabólico-), pero habría que valorar hasta que punto nos interesa revivir unas experiencias que ya eran perfectas de por sí y que lo más probable es que ahora desfallezcan al no adaptarse a las exigencias del presente. Con esto no me estoy refiriendo a las sagas, que evidentemente merecen un capítulo a parte (será Metal Gear 4 la última historia de Snake? yo apostaría a que no), sino a la profanación del mito y de la obra para recaudar dinero.

En este sentido, los dos últimos casos anunciados ya rozan lo flagrante. La noticia que muchos ya conocerán es que Rick Taylor, el protagonista de Splatterhouse, se dará un garbeo por PS3 y 360 a cargo de Namco Bandai, en lo que promete ser una chapuza de gore sin ton ni son no apta para los que siguieron las vicisitudes de este grandísimo personaje. El otro representante de este infeliz retorno es Earthworm Jim, la lombriz musculada por excelencia que, con un poco de suerte, saldrá airosa debido a la poca proliferación de las plataformas en la actualidad.

Sin embargo, antes de juzgar como se debe, primero habrá que ver el resultado que da este resucitado staff en el aspecto jugable. Siempre y cuando esta retrospectiva no sirva de excusa a las compañías para anclarse mientras miran al pasado.

3 comentarios:

Alvy Singer dijo...

¿Falta de ideas? ¿En los videojuegos? Jajajajaja. Al margen del medio, la única idea de por si, y auténticas excentricidades en la gameplay theory todos los videojuego son reciclaje de ideas. Absolutamente todos. El problema es de recepción, aunque sólo lateralmente.

Ryu_gon dijo...

Hombre, si nos ponemos así, bien tendríamos que comentar que cualquier producto de entretenimiento es una reproducciónd de las ideas que extraemos de la realidad y que después modificamos a nuestro antojo.

Por supuesto que el mundo del videojuego se define por sus fuentes, pero ya que en sí mismo no deja de ser una conjunción de ideas, por lo menos que se eche una mirada al futuro en cuanto a creación de nuevas sagas y universos. Y si se vuelve al pasado, que se haga con un poco de dignidad.

Era a eso a lo que me refería.

Alvy Singer dijo...

No creo que los videojuegos extraigan algo de la realidad, aunque entiendo a lo que te refieres. Solo digo que este es un medio muy del siglo XX, caníbal total, lo que ocurre es que yo no lo veo como un desprecio sino como algo bueno. El problema de la nostalgia es una cosa cultural, pero vamos que a mi no me incumbe, porque ya he dado esta batalla por perdida. La gente es gilipollas y yo sólo puedo ejercer como crítico.