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domingo, 14 de septiembre de 2008

Hablemos de Fifa 09


Vista la negligencia o el miedo, ya no sé qué pensar, de Konami a la hora de colgar la demo del nuevo PES 2009 en el live y el store de PS3, de momento les hablaré de la demo que SÍ he podido degustar, que no es otra que la del bien hallado Fifa 09. Este año, de la nueva entrega del simulador de fútbol de EA se podrán criticar algunas cosillas que en breve comentaré, pero estoy convencido de que la mayoría optará por deshacerse en unos elogios que le son bien merecidos al juego que hoy nos ocupa. Qué aportaciones hacen de Fifa 09 un simulador, en mayúsculas, más que interesante para este año? vayamos por partes.

En primer lugar, quiero felicitar a EA. Una compañía adinerada y oligopolística muy criticada en los últimos años por su exclusividad de licencias imperante en cuanto a juegos deportivos se refiere, pero que ha sabido responder primorosamente al tremendo revés que Konami le estaba dando desde que, allá por el 2004, muchos se percataran de que un juego sin licencas llamado Pro Evolution soccer 3 le daba diez mil vueltas al desastroso Fifa 2004. Por aquel entonces, PES era un juego con sello propio, de un realismo inusitado y contaba ya con una legión de fans que provenían de los míticos ISS. La euforia se desató y hoy, cinco años más tarde, se podría decir que todavía dura. No obstante, desde la temporada pasada, las balanza parece haberse equilibrado de nuevo. Unos dirán que en parte ha sido culpa de Konami y del profético Seabass Takatsuka, que cada año se llena la boca de promesas que después terminan siendo un fiasco detrás de otro, y otros que EA no se ha dormido en los laureles a la hora de recuperar el terreno perdido. Lo que sí es cierto y tenganlo así por seguro es que Konami, en su salto a la nueva generación, lo ha hecho muy mal, y EA se ha esforzado para no ver peligrar una de las sagas que más beneficio le aporta año tras año.

La revolución que llegó en Fifa 07, que dispuso de un motor creado prácticamente desde 0, se consumó el año pasado con un título notable pero que arrastraba, como ya comenté en los inicios de este blog, lacras del pasado que lo convertían en un juego sorprendentemente realista por tratarse de un Fifa, pero injugable debido a una implementación del ritmo y del control de los jugadores demasiado tosca para disfrutar de un buen espectáculo virtual. Muchos de estos problemas se subsanaron con mayor o menor medida en Uefa Euro08, juego al que muchos no prestaron atención por su escueta oferta (pagar 60 euros por jugar con selecciones no es muy justo que digamos), perdiéndose por el camino un simulador muy competente cuyas bondades ahora han desembocado en Fifa 09.

Lo primero que sorprende al ponerse a los mandos de éste es, ni más ni menos, el ritmo de juego. EA, no me pregunten cómo, ha logrado captar un tempo exquisito que se asemeja mucho al que podemos ver en un campo de fútbol. Para ello, se ha dotado a los jugadores de unas animaciones más precisas e intuitivas, la circulación del balón ha ganado fuerza e incluso el juego de cámaras le imprime más velocidad a la acción. Por decirlo de alguna manera, el ritmo de Fifa 09 se mueve entre el realismo más puro y un sutil toque arcade necesario para crear aquel punto de emoción que se requiere en todo simulador del deporte rey. Dicho de otra forma, para aportar dinamismo a un desarrollo que, si fuera 100% realista, terminaría por hastiar.

Otro de los puntos a destacar de este nuevo Fifa es la tan comentada física del balón (concepto bastante gracioso porque todos lo usamos aunque nuestros conocimientos sobre la física se reduzcan a cero), muy mejorada con respecto al Uefa Euro 08 y por supuesto a Fifa 08, que hacía gala de unos movimientos del balón un tanto extraños. Ahora no, la pelota, excepto en algunos centros, responde a las mil maravillas y en los disparos a puerta se ha conseguido un efecto muy convincente, homologable al que tantos años hemos disfrutado en el PES. A esto hay que sumarle un añadido que personalmente me ha dejado más que satisfecho, el movimiento de las redes al recibir el impacto del balón. Lejos queda ya el modelo de portería metálica, cual jaula diseñada para agarrar el balón entre barrotes. Más cosas. Los porteros también han experimentado un cambio importante. Ahora, los Supermans de antes parecen haber recibido un pelotazo de criptonita que los ha humanizado de golpe. Ya no veremos palomitas imposibles ni rechaces esperpénticos. Gran avance en un apartado que urgía ser retocado desde los inicios de la saga.

Llegados a este punto, podría hablarles de más cosas. Detalles que agrandan una experiencia ya de por sí muy buena, como por ejemplo observar a un jugador levantando un brazo para pedir un pase antes de caer en el fuera de juego, la posibilidad de escoger las celebraciones de los goles, unos gráficos que abofetean de nuevo a PES por los cuatro costados y una recreación del ambiente futbolero sin parangón, pero me voy a quedar aquí. Si que les comentaré, por el contrario, que siguen existiendo "otros" detalles que alejan a este Fifa de ser el juego excelso que algunas publicaciones quieren pintar. Como decía antes, la respuesta de los jugadores ha mejorado, pero sigue muy lejos de la delicadeza que transmiten los robóticos jugadores del PES y eso, aunque algunos quieran negarlo, le resta posibilidades al marco de acción del juego y deriva en una suerte de impotencia indescriptible. Marcar es más fácil que antes, pero eso no quiere decir que sea fácil, ni mucho menos. EA, en su afán por demostrar que en Fifa no se marca fácilmente, esta vez no ha optado por tapiar las porterías, como en el 08, sino por validar el adjetivo de "numantino" para las defensas rivales. Inquebrantables.
Finalmente, también me gustaría añadir que en determinados momentos se produce un caos en el centro del campo que mancha un poco la experiencia y termina con jugadores chocando y con el control del esférico perdido y a merced del rival sin ningún sentido.

Son pequeños "peros" que no enturbian la imagen global de este testeo que nos brinda la demo, aunque sí son indicadores de que aún quedan cosas por pulir. No obstante, mucho tiene que mejorar el PES de este año, una utopía y de las grandes, para mejorar lo que ha conseguido este Fifa. Sólo recordar que la versión final se jactará de unos modos de juego completísimos y de un online fabuloso con el ya anunciado 10vs10.

El día que Konami se decida a lanzar su demo, les cuento la "otra" experiencia. Buen trabajo de EA.

sábado, 27 de octubre de 2007

El balón ya no tiene dueño

Hace sólo tres días que Pro Evolution Soccer 2008 salió a la venta, pero el debate futbolístico que tantas ampollas levanta durante esta época del año parece estar ya cerrado. No hay ganador ni lo habrá, porque en las quinielas nadie apuesta por los perdedores. Me refiero a FIFA 2008 y sobre todo al título de Konami, que esta temporada merece quedarse en las gradas y no pisar el césped de ninguna consola.

Los gamers somos críticos pero en el fondo gente de bien. Basta que nos enseñen cuatro imágenes de Cristiano Ronaldo haciendo filigranas en el nuevo PES o un video de Robinho bailando la samba en las espectaculares celebraciones del FIFA next gen para engatusarnos. El hype ya suele jugarnos malas pasadas, y más a los amantes del deporte rey, pero parece que no aprendemos la lección. La temporada 2007-2008 estaba llamada a situar los juegos de fútbol a un nivel de realismo y diversión jamás visto, que hiciera justicia a la etiqueta next gen que tanto nos gusta poner en los primerizos experimentos de cada generación. Nada más lejos de la realidad, el invento ha resultado ser nefasto porque FIFA ha mejorado, pero no lo suficiente, y Pro Evolution cada año envejece peor, tanto que su corona empieza a ser un débil recuerdo del pasado.

En primer lugar, hay que decir que EA sí ha hecho los deberes y estamos ante el mejor FIFA hecho jamás, mejor incluso que el del año 98, aclamado por todos los fans de la serie. Buenos gráficos, una física del balón optimizada e independiente de los jugadores, una I.A de los rivales muy trabajada y un tempo de simulación total son sus credenciales. Tenemos bastante? no para un servidor. Pese a experimentar un gran salto de calidad en el terreno jugable, FIFA continua adoleciendo de un mal mayor, la poca diversión que transmite al jugarlo. Por primera vez FIFA es un juego profundo, en el que predomina el centro del campo y en el que marcar es un auténtico reto, hasta en los niveles de dificultad más bajos. Los chicos de Electronic Arts, hartos de escuchar que en el FIFA se "golea" en cada partido han optado por la vía fácil, que no se marque nunca. Muchos dirán que no, que tienes que aprender a jugarlo, no lo niego, pero mi experiencia con el juego me dice que de 20 disparos claros a puerta puedes marcar cinco y con mucha suerte. Además, los regalitos made in FIFA, esto es, porteros que salen incomprensiblemente a buscar setas a medio partido, redes metalizadas, intuitividad nula sobre el control del jugador y el poco dinamismo siguen vigentes en esta entrega. Ah sí, se me olvidaba comentar que el juego cuenta con las tropecientas ligas y los jugadores reales de siempre, eso de lo que EA se pavonea año tras año e incluye de forma descarada en la carátula del juego. Sea como sea y visto lo visto, FIFA este año no es una mala opción, sobre todo si eres un jugador paciente y con ganas de afrontar muchos momentos soporíferos a cambio de pequeños destellos de grandeza. Van por el buen camino.

Ahora es el turno de Konami, también conocida como la eterna promesa. PS3 parecía un reclamo demasiado grande como para hacer una chapuza del calibre de este PES 2008, pero la autocomplacencia hace tiempo que regna en los estudios japoneses. De hecho, tanta verguenza da el juego que hasta el mismo Shingo "Seabass" Takatsuka se ha disculpado por el resultado final del producto. Está claro que Konami no ha sabido adaptar el juego a la nueva generación porque, como ya demostró el año pasado en la versión de xbox 360, su primera incursión en la next gen, no sólo palidece a nivel gráfico respecto a su máximo competidor, sino que presenta bugs y fallos de realización típicos de un juego aún por terminar. El hype generado por esta entrega estaba siendo el más alto de los últimos años hasta que Konami decidió colgar la demo en el bazar de Xbox Live. Desde esta magnífica plataforma online, muchos pudimos comprovar cómo Konami no solamente ha empeorado lo conseguido en PS2, con un movimiento del balón más pesado de lo normal y carente del realismo de siempre, sino que ha dinamitado el ritmo de juego para convertir el, hasta hora, simulador por excelencia en un semi-arcade, en el que únicamente importa el individualismo de los cracks/gacelas. En este caso, pues, no podemos decir ni "es lo mismo de siempre", ya que realmente las versiones de PS2 le superan en gran medida.




Estamos a finales de octubre y así están las cosas. Tendremos que llamar a Marko, aquel viejo amigo de Game Gear y Mega Drive que utilizaba un balón de fútbol para derribar a sus enemigos, por tal que invente una fórmula mágica para los nuevos simuladores de fútbol. Aunque bien mirado, lo mejor sería que Marko aturdiera las cabezas de los desarrolladores a pelotazos, a ver si, de esta forma, se llenan de balón y consiguen dar en el clavo.

Volviendo a la realidad, otro año más en blanco.