Les comunico que mañana parto unos días hacia Suiza, país del chocolate y de los relojes, y que hasta mi vuelta, el sillón del jugón permanecerá anclado en este post de fugaz despedida. El reciente y pasado mes, han sido bastante convulsos para la actualización del blog y de ahí que los últimos posts se puedan contar con los dedos de la mano. Ahora bien, cuando regrese prometo retomar el sillón con la normalidad que se merece y continuar hablando de lo que aquí más nos interesa, los videojuegos.
martes, 12 de febrero de 2008
Un break y volvemos
Les comunico que mañana parto unos días hacia Suiza, país del chocolate y de los relojes, y que hasta mi vuelta, el sillón del jugón permanecerá anclado en este post de fugaz despedida. El reciente y pasado mes, han sido bastante convulsos para la actualización del blog y de ahí que los últimos posts se puedan contar con los dedos de la mano. Ahora bien, cuando regrese prometo retomar el sillón con la normalidad que se merece y continuar hablando de lo que aquí más nos interesa, los videojuegos.
martes, 22 de enero de 2008
Datos preocupantes
Lista de ventas del pasado mes de diciembre (Adese):
1. Más Brain Training (Nintendo DS)
2. WWE Smackdown vs Raw 2008 (PS2)
3. Pro Evolution Soccer 2008 (PS2)
4. Brain Training (Nintendo DS)
5. WiiPlay (Wii)
6. Imagina ser Mamá (Nintendo DS)
7. Training for your Eyes (Nintendo DS)
8. The Legend of Zelda: Phantom Hourglass (Nintendo DS)
9. Mario Party DS (Nintendo DS)
10. Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos (Wii)
viernes, 14 de diciembre de 2007
Subjetivismo númerico

Ha sido una semana muy dura. Estamos tan enchufados a esta red de globalización inabarcable denominada internet que cuando nos la quitan, entramos en una especie de agujero negro del cual no divisamos la salida. Pero ya está, basta con la visita de un técnico informático y su posterior y pertinente sablazo para arreglar las cosas. Y digo pertinente porque los informáticos tienen el poder en sus manos, o si más no parecen tenerlo, y aunque nos duela, los terrestres como nosotros tenemos que recurrir a uno de ellos cada vez que la tecnología nos dispara un punch en toda la cara. El caso es que aquí estoy de nuevo para reprender El sillón, que estos días ha estado harto abandonado. Y qué mejor forma de hacerlo que hablando de análisis sin hacer ningún análisis.
Cuando era más joven, cada mes solía llenar las estanterías de mi habitación con revistas de videojuegos de todo tipo. Desde la actualmente deleznable pero veterana Hobby Consolas, pasando por
Tema suspensos.....cuántos juegos "cateados" han visto en una revista de videojuegos? máximo los simbólicos a la par que tristes 4's de Meristation, porque pocos más se ven actualmente. Puntuar al alza es muy fácil pero a la baja es muy diferente, y más cuando te estás jugando la confianza de las programadoras (quién te pasará las betas después?). Con esto me vengo a referir que si estamos bien para poner 9'5's, 8's que echan para atrás y 6's que son sinónimo de calamidad también lo tendríamos que estar para poner 1's y 2's sin casarnos con nadie, porque en el cine bien que se hace y que yo sepa no hay suelta una legión de mercenarios a la caza de Jordi Costa o Mirito Torreiro.
Que conste que, hasta hace bien poco, era partidario de poner notas en los videojuegos y, de hecho, seguiría estando a favor si hubiera un criterio lógico (pero quién lo establece?) que determinara que un juego tal se lleva un 7'5 en gráficos y no un 5 pelado, porque como ya he dicho antes este vicio es muy caro y debemos acertar en las compras si no queremos llevarnos un buen cabreo. La solución, en mi opinión, pasa por abandonar la palabra análisis y suplantarla de una vez por la de "crítica", porque el videojuego ha entrado en una dimensión referencial que debe ser estudiado e interpretado como una obra cultural. Entonces, y a menos que se exponga de una forma clara y justificada, sin romper escalas de valores y estar sujeto a la presión popular, una crítica de videojuegos (que bien suena, oigan) debe presentar ante todo un recital lingüístico que nos ilumine por medio de la palabra y nos haga comprender de una vez de qué estamos hablando y a qué queremos jugar, sin caer en la tentación de mirar números impregnados de subjetivismo mercantil. Porque los números sólo son números.
viernes, 19 de octubre de 2007
I'm not a casual, I'm just a fool

Me gustaría empezar mis andaduras bitacoreras reflexionando un poco sobre el fenómeno casual y las consecuencias que trae de fábrica. Por suerte o por desgracia, vivimos en una sociedad donde el etiquetaje, la estratificación y la selección están a la orden del día, y esto se nota en muchos ámbitos de la vida cotidiana. Tanto es así que hasta el humilde jugador de videojuegos está, desde hace años, sometido a examen por parte de la misma comunidad consolera, a la espera de recibir un calificativo óptimo que lo libre del triste corredor de la muerte que supondría el ser nombrado casual gamer.
Para todo aquel que no lo sepa, un casual gamer vendría a ser un individuo de intelecto nulo que ha entrado en la industria de rebote y que, creyéndose en posesión de verdades absolutas, se cuela en multitud de foros para sembrar el caos e incendiar las mentes cultivadas de algunos jugadores. Fruto de este conflicto, a lo largo de los años se ha ido trazando una línea divisoria cada vez más patente entre el casual, también denominado jugador ocasional, y el hardcore gamer (no piensen mal, que les veo), el jugador regular y experimentado. El hecho no tendría relevancia alguna si no fuera porque el fenómeno casual ha llegado a tales dimensiones que ya contamina a los propios videojuegos. Y me refiero a obras que destilan diversión y que son ampliamente aceptadas por un público mayoritario, como el caso de los Guitar Hero, por citar alguno. Actualmente, si un juego divierte es sólo para casuals, o así lo desean los hardcore's en su afán por destruir a los anticristos del sector. Yo les diría que, por favor, dejen a los juegos en paz, que no tienen la culpa de la imbecilidad que puebla muchos hogares.
El videojuego fue concebido como un producto de entretenimiento y, hasta que no se diga lo contrario, continua siéndolo, y por este motivo hay que defender, siempre que se lo merezcan, a los juegos que mantienen la esencia y la magia de la diversión inmediata. Diferente es el caso de Nintendo con algunos juegos de Wii, como Big Brain Academy, que por divertidos que sean son tan simples y fáciles de desarrollar que se convierten automáticamente en simples generadores de billetes. Hay que abogar, pues, por la diversión, por bailar con el stylus acompañado de los Elite Beat Agents o por marcar en el PES con Messi a velocidades supersónicas sin que te señalen con el dedo. No es más "casual" el que juega poco que el que lo hace a diario y no razona, ni entiende de razones. Las obras que nos está ofreciendo la industria del videojuego en los últimos tiempos merecen un punto y a parte y sería lógico empezar a entenderlas como savias contribuciones a la cultura.
Nadie podrá evitar que "trols" de toda índole penetren en este núcleo, pero esto ha sucedido siempre y seguirá sucediendo. Por tanto, eliminen términos y diviértanse de una vez. De qué manera? jugando a los videojuegos, como no.
Pasen y vean!

Bienvenidos al sillón del jugón, un espacio dedicado única y exclusivamente al mundo de los videojuegos. Si buscan baterías de noticias sobre el sector, se equivocan de lugar, para eso ya están los grandes portales. El sillón del jugón pretende ser diferente; un lugar de análisis, de debate, donde las peculiaridades del espectro videojueguil tomen cuerpo para dar razón de ser a una industria que se expande año tras año.
Siéntense en su sillón, el compañero más íntimo durante las largas tardes de diversión y al que debemos rendir culto, pónganse cómodos y lean, sobre todo lean.
